Quien tiene la suerte de vivir en Cartagena sabe perfectamente lo que significa disfrutar del mar… y sufrir sus consecuencias en la fachada de su vivienda. El viento de la costa, la humedad marina y ese salitre silencioso son los peores enemigos de cualquier metal. Si a esto le sumas las típicas lluvias torrenciales concentradas que nos caen de vez en cuando, tener un sistema de evacuación de aguas mediocre es una ruleta rusa para tu vivienda.
Si estás pensando en instalar o renovar tus canalones en Cartagena, olvídate de las soluciones prefabricadas de plástico o PVC que se cuartean con el sol en dos veranos. Hoy te contamos cómo blindamos tu casa en una sola mañana y con tecnología de vanguardia.
Sí, lo has leído bien. No venimos con tubos de plástico de tres metros en el techo de la furgoneta para luego andar empalmándolos con pegamento en tu fachada. Eso es cosa del pasado.
Nosotros nos desplazamos a cualquier punto de Cartagena —desde el centro histórico hasta la zona de las playas y pueblos de la comarca, con nuestra furgoneta taller equipada con una máquina perfiladora móvil. El proceso es una pasada y funciona así:
Los canalones tradicionales de PVC o los metálicos antiguos se instalan uniendo piezas cortas (3 o 4 metros de longitud habitualmente) mediante piezas de empalme, siliconas o soldaduras y con el paso del tiempo pasa esto:
Al fabricar e instalar canalones sin juntas, eliminamos por completo los puntos débiles del sistema. Es un canalón de una pieza de punta a punta. Cero fugas y una estética limpia que revaloriza tu hogar.
Trabajamos con los tres materiales más resistentes del mercado, adaptándonos al estilo de tu vivienda y a tu presupuesto:
Es nuestro producto estrella. El aluminio no se oxida con el salitre marino y, al ir lacado al horno, el color permanece intacto frente a los rayos UV del sol costero. Además, disponemos de una gama enorme de colores para que combine a la perfección con tus ventanas o tu fachada. ¡Y viene con 20 años de garantía!
Si buscas una estética más clásica, grisácea y una durabilidad brutal, el zinc es una opción fantástica. Con los años crea una pátina autoprotectora que lo hace inmune a la corrosión marina. Ideal para viviendas de estilo clásico, así como iglesias, edificios gubernamentales, centros de salud y naves industriales.
El cobre es el material noble por excelencia. No solo es indestructible frente al clima de Cartagena, sino que con el tiempo adquiere ese tono verdoso clásico tan cotizado en villas, fincas y casas rústicas. Es una inversión para toda la vida.
A nadie le gusta tener obreros dando vueltas por casa durante días, dejando restos de materiales y haciendo ruido. Como nuestro sistema in situ es tan eficiente, optimizamos los tiempos al máximo.
Llegamos, medimos, perfilamos el metal en la calle, lo fijamos con soportes de alta resistencia calculando la inclinación perfecta y, antes de que te des cuenta, estamos recogiendo. Dejamos tu casa impecable, limpia y completamente protegida.
Pídenos un presupuesto cerrado, transparente y sin compromiso.